Prisionero de Guerra después de 40 años.

Escrito por José Ángel Arbizu Moral.

 

 

Recientemente buscando cartas de prisioneros de guerra de la Segunda Guerra Mundial encontré ésta que muestro, lo curioso es que el matasellos de la misma es de 1984, casi cuarenta años después de la guerra. Lo habitual es que, tras finalizar la guerra, los prisioneros volvieran a sus casas, excepto aquellos que hubieran cometido crímenes atroces, que serían juzgados en tribunales especiales. 

La carta en cuestión está circulada desde Innsbruck (Austria) a Gaeta (Italia) sin franquear, ya que disfruta de la franquicia del correo de los prisioneros de guerra.  Va dirigida al Mayor Walter Reder, en el Castillo de Angiano.  ¿Quién era esta persona?  Walter Reder (nacido en 1915) fue comandante de las SS en las divisiones Totenkopf y Reichsfürer. La unidad bajo su mando cometió la masacre de  Marzabotto en Septiembre de 1944 en que fueron ejecutadas más de 750 personas, asimismo participó en numerosas acciones antipartisanas y de represalia con 2700 civiles italianos asesinados. Tras la guerra fue extraditado a Italia y juzgado por sus crímenes. Sentenciado en 1951 a cadena perpetua en la prisión de Castelo Angioino en la costa de Nápoles. Liberado en 1985, retornó a Austria donde falleció 1991.  Esta carta posiblemente sea uno de los últimos capítulos del correo de los prisioneros de guerra de la Segunda Guerra Mundial. 

 

Mayor Walter Reder

 

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En busca del Gazapo. ¿Luis Menéndez o Meléndez?

Escrito por Cristina Martin San Roque.

 

Hace tiempo publicaba en el Blog El Salón de Cris, el blog personal de Cristina Martín San Roque, un artículo dedicado a la emisión de sellos de España dedicada a Luis Menéndez. 

En los comentarios del Blog, Antonio Gutiérrez, hacia una observación, que me había pasado inadvertida. 

DOS AGUJAS EN EL MISMO PAJAR

Escrito por Atanasio Soriano Agudo.

 

Somos muchos los que, independientemente de nuestro campo de colección, acumulamos física o digitalmente ingentes cantidades de una misma pieza por ser muy común o fácil de encontrar. En ocasiones, cuando se alinean los astros, tenemos la fortuna de descubrir en alguno de estos ejemplares algún error o variedad que nos llena de gozo y satisfacción.